¿Cuál es el cine de ciencia ficción más interesante: El que dibuja un futuro con nada que ver con la actualidad o el que perfila un mundo muy similar pero con alguna variación sustancial? Creo que dar una respuesta general a tal cuestión es tarea imposible, pero sí que veo más probable tocar la fibra sensible del espectador optando por la segunda de ellas, la cual es la opción que toma el nuevo trabajo de Alfonso Cuarón. Hijos de los Hombres nos plantea un futuro próximo en el que ser humano es incapaz de concebir más hijos, lo cual aboca a la especie a una pronta extinción. No obstante, este hecho sirve de base para sacar a relucir comportamientos tan censurables como la exclusión o el racismo como eje de una historia repleta de humanidad.

Cuarón opta por imprimir a la película de un estilo visual (impresionante labor de Emmanuel Lubezki en la fotografía) que le otorga un aire documental que aumenta el verismo de los acontecimientos. Además, reincide en el uso de ciertos planos secuencia de notable duración que en otras manos podrían haberse convertido en un recurso gratuito, pero que en esta ocasión atrapan al espectador y lo dejan sin aliento. Bueno, quizá tal afirmación resulte algo exagerada de forma general, pero el plano secuencia en el que se intenta localizar a un personaje es una pieza ejemplar de planificación, ejecución y dramatismo. Alejándonos de esos momentos puntuales (extenderlo a toda la película sería un error considerable), el futuro que nos muestra Cuarón parece beber de la estimable (e inferior) Código 46, pero la aparente frialdad de ambas propuestas discurre por cauces muy diferentes.
Allí donde Winterbottom apostaba por una frialdad que casi imposibilitaba la participación del espectador en los sentimientos de los protagonistas, Cuarón opta por un extraño balanceo entre el pesimismo casi extremo y la casi obligación por parte del espectador de zambullirse en la película y sentir las (escasísimas) alegrías y las (tremendas) penas de los protagonistas como propias. Sólo veo una forma de distanciarse de esto y es el criticar la concepción del filme desde la raíz, porque dudo que haya muchas personas que no consideren sugestivo su punto de partida, pero la descripción de ese futuro sin hijos no es lo que realmente interesa a Cuarón, ni tampoco lo que les ha hecho llegar a eso, sino la necesidad de encontrar una solución a ese mal. Por ello, Cuarón apuesta por una historia que se ve obligada a avanzar por terrenos más convencionales, lo cual hace correr el riesgo al filme de convertirse en un mero corre corre que te pillo más. La cosa está en que esa situación resulta indispensable para que Hijos de los Hombres no se convierta en una falsedad molesta. Cierto que podrían ahondar más en la situación histórica, sus causas y consecuencias, pero eso supondría un lastre considerable para la función, porque destrozaría el modélico ritmo de la propuesta y un espectador avispado se preguntaría dónde leches anda la gente que va detrás de ellos y cómo éstos están tan tranquilos para ponerse a filosofar tranquilamente. Es verdad que el interés conceptual de la función podría ser mayor, pero o se sacrifica enormemente la historial real de la película y se convierte la película en poco más que un discurso humanista o se pierde la logradísima sensación de realismo que desprende a costa de reflexiones que podrían ser fascinantes, pero cuya presencia entorpece su discurrir narrativo.
Theo, el personaje excelentemente interpretado por Clive Owen, sirve como eje del relato. En principio asimilado por un sistema injusto, su labor de protección de la mujer embarazada sirve como misión de redención que lo convierte en héroe involuntario que le hará ir perdiendo por el camino mucho más de lo que desearía. La primera vez que me tomé en serio el nombre de Owen fue por su presencia en la estúpida y aburrida El Rey Arturo y me limité a considerarle como otra falsa promesa más en el campo de la actuación, pero el tiempo y las películas me han llevado a considerarlo uno de los actores más interesantes de la actualidad, ya que su crecimiento interpretativo parece no tener fin y alcanza su techo (¿momentáneo?) en Hijos de los Hombres.
Cierta controversia ha provocado la escasa presencia en el relato del personaje de Julianne Moore y, la verdad, más allá de por ser ella (a la que reconozco no profesar especial simpatía) es una polémica incomprensible. Muchas películas actuales fallan en lograr un equilibrio en la presencia de sus personajes. Algunos desaprovechan secundarios jugosos, otros introducen personajes de relleno la mar de molestos y hay quien directamente no sabe construir a ninguno de mínimo interés. No obstante, en Hijos de los Hombres existe un perfecto equilibrio en el cual los personajes aparecen sólo cuando tienen razón de ser en el relato. No voy a discutir sobre las capacidades interpretativas de nadie (ojo, me gusta mucho cómo lo hace Moore en la película), pero hay que saber distinguir entre disfrute personal y necesidades de la película. Vaya, a mí también me hubiera gustado que Michael Caine, notable como el excéntrico amigo del protagonista, tuviera más presencia, pero la película no lo necesita.
Como ando mal de tiempo finiquito diciendo que Hijos de los Hombres es una gran película con suficientes virtudes para que cualquiera pueda disfrutarla: Actuaciones, dirección, acabado visual, mensaje, guión. A decir verdad, no le encuentro ningún fallo realmente importante y con la tendencia que tengo a ser un tiquismiquis inaguantable creo que eso es mucho decir.
P.D.: Hoy también se estrena el remake de The Wicker Man, pero con decir que es una porquería aburrida, banal y que desaprovecha todo su potencial queda todo dicho.
P.D. 2: La crónica del festival ya está acabada, espero que no tarde mucho en subirse a www.elpaisliterario.com, sección Cine y teatro
Octubre 20, 2006 at 6:57 pm
Yo también suelo ser muy tiquismiquis (A veces demasiado) y es cierto que hay npocos fallos objetivos. Quizá algún punto de la historia en el que le cuesta avanzar, pero poco más
Lo cierto es que Moore sale poco, pero tampoco está especialmente bien, o al menos es inferior a Owen o Caine. Quizá porque no tuviera más papel
Octubre 20, 2006 at 7:10 pm
[...] Lo que opinan freddyvoorhes y Lewis Prothero [...]
Octubre 20, 2006 at 7:57 pm
Por cierto tio, que me olvide de despedirme en Sitges! Con tanto ajetreo, y el sueño que llevaba encima se me fue la pinza totalmente.
A ver si te pasas por Barcelona a ver a Randy!
Octubre 20, 2006 at 8:04 pm
Vaya, alguna vez intentaré pasarme, pero el viaje es matador tanto para la cartera como para la integridad física! (por cierto, por este nick no distingo quien eres que mi empanamiento es perpetuo!)
Octubre 20, 2006 at 8:20 pm
Prometo leerme el megatocho freddyvoorheesano en cuanto la vea. Que quede constancia.
Bueno, el personajillo ese que se hace llamar Lewis Prothero es un pájaro de mal agüero. ¡Mejor que no sepas quién es, Freddy! Pista: conduce un auto al que llama coñoneta (aunque yo tenía entendido que lo bautizó con el nombre de una de las naves de Matrix) y es matrixiano de pro. ¡Casi ná!
Octubre 21, 2006 at 12:16 am
Es superior a “Código 46″, estoy de acuerdo, y toda una experiencia. Aún estoy impresionado de la secuencia del coche…
Un saludo!
Octubre 21, 2006 at 1:01 pm
El señor Renn esta en lo cierto. Si te queda alguna duda creo que fui el unico de los sitgeros que estabamos por ahi que entrevisto a Rian Johnson. Mas facil imposible!
Octubre 21, 2006 at 2:03 pm
Muy de acuerdo con la reseña, y el personaje de Moore en la escena del plano secuencia del coche (alucinante!, parece que estés dentro de él!) le da a la película un pseudo-giro ’sorpresa’ muy acertado. Creo que el objetivo del personaje de Owen es un poco lo que haríamos casi todos, aferrarse a un clavo ardiendo de esperanza, recordemos además que él era un ex-activista y tiene un pasado, digamos que familiar.
Octubre 21, 2006 at 3:58 pm
Hombre, pues entonces ya no me queda duda alguna de quien eres, aunque por lo de Matrix ya no me quedaba casi duda alguna
Por cierto, Max, esto de megatocho no tiene lo más mínimo, si apenas es folio y medio cuando he llegado a escribir 8 folios y pico sobre alguna peli!
Yo prefiero la secuencia en el contexto bélico con lo del bebé que la del coche, pero vaya, que esa tb es sublime! Y más que un clavo ardiendo de esperanza lo veo como loúnico que puede hacer a partir de determinado momento…
Octubre 22, 2006 at 2:45 pm
Bueno la película esta me da una mala impresión de poder caer en un desarrollo típico y trillado, pero no es más que un prejuicio injustificado así que hasta que no la vea no hablaré. Pero Wicker man qué mala pinta tiene, dios.
Octubre 23, 2006 at 2:24 am
De tópico y trillado esta peli tiene poco. Es un camino propio en la ciencia-ficción
He dicho
Un saludo
Octubre 23, 2006 at 4:16 pm
Tantas criticas entusiastas sobre Hijos de los hombres me estan creando expectativas altas hacia ella. Cuando la vea, opinare.
Eso si, la comparacion que haces con Codigo 46 me tira un poco para atras. Espero que poco tenga que ver con aquella, en mi opinion, cosa aburrida y pretenciosamente horrible que se marco el colega Winterboton.
Octubre 23, 2006 at 5:07 pm
A ver si la veo ya…..
Octubre 23, 2006 at 6:17 pm
Hombre, en la raíz de la película algo de tópico (lo de las huidas y demás) sí que hay, pero hay que ser en extremo tocapelotas para quedarse sólo con eso…
John, con Código 46 comparte alguna cosa, cierta frialdad en algun aspecto, futuro algo desolador, cierta exclusión de algunos individuos… pero en general van por caminos bien distintos.
Venga Alvy, cuanto antes mejor, que merece mucho la pena!
Octubre 25, 2006 at 11:39 am
Bueno, ya te he dicho varias veces que quiero ver esta película, en gran parte porque tiendo a ver todas las películas de Ci-Fi que puedo
Sobre “Código 46″ no puedo dejard e decir que no me pareció nada del otro mundo. Tenía su aquél, pero en general creo que la subtrama del enamoramiento estaba un poco desdibujada.
saludos!
Octubre 25, 2006 at 6:05 pm
Yo mas que desdibujada la veo extremamente fria como la propia peli y asi cuesta mas captar la atención del espectador… a mí sí me gustó, pero sin parecerme ninguna maravilla.
Octubre 27, 2006 at 3:12 am
Madre mía. Acabo de verla, y suscribo punto por punto tu comentario. Estremecedora y con muy muy poquitas debilidades. Reseñar, además de todo lo que habéis comentado, el increíble uso del segundo término para contar el entorno opresivo en el que se encuentran, sin subrayar con primeros planos o detalles (la parada del autobús cerca del final) y el inteligente uso del rock en la BSO para indicar una normalidad incluso en ese mundo tan desquiciado.
Ahora mismo estoy noqueado, pero creo que esta sí que va a ser una de mis pelis del año.
Octubre 28, 2006 at 8:31 pm
Bueno, es la primera vez que comento en este blog, muy bueno por cierto. Esta es mi opinión sobre “Hijos de los hombres”:
Impresionante. Acabar de ver “Hijos de los hombres” me ha dejado sorprendido. Me ha encantado. ¡¡Que peliculón!! Pero no me voy a poner a soltar adjetivos por doquier cual fan alocado y voy a argumentar las razones por las que considero esta película de visionado IMPRESCINDIBLE. Iba con las expectativas muy altas pues el trailer ya era magnífico, y las ha cumplido completamente.
Lo primero, tiene un ritmo inmejorable. Tiene acción cuando debe y momentos relajados, intensos, hermosos, crueles, descoranzadores, cuando deben de ser. Pero todo con un control y una sabiduría inmensa de cómo montarlo y calibrarlo todo.
Los intérpretes están todos geniales. Desde Clive Owen y Julianne Moore (que aparece mucho menos de lo que creía) hasta un grandioso Michael Caine y la pobre chica a la que dan ganas de ponerla en un pedestal. Y una curiosidad, la señora que les acompaña durante gran parte del trayecto es la mala malísima de “Matilda”, jeje.
Y bueno, en cuanto a apartados técnicos, pues qué voy a decir. Es espectacular. Cierto es que al meterme en la historia y en la situación tan de lleno casi no le presté atención. Pero son magníficos los planos secuencia y la espectacularidad-realismo-intensidad de muchas escenas. Y la banda sonora también, muy buena.
Lo mejor: Todo en cuanto a apartado técnico. Y artísticamente pues casi diría que también.
La intensidad y emotividad de muchas escenas. El control que tiene Cuarón sobre toda la película.
Nos muestra a los personajes en situaciones graciosas (el huevo de Julianne Moore en el coche) y entrañables conversaciones que hacen que nos identifiquemos con ellos, para luego sufrir con escenas realmente intensas y escalofriantes.
Cuando vi que duraba 108 minutos pensé que en tampoco tiempo mucha cosa no se podría hacer. Cierto es que a estas alturas debería saber que eso nada (o muy poco) tiene que ver con la calidad artística, pero es que esta película aprovecha todos los minutos al 100%.
Aunque lo más importante es el mensaje: esto, al paso que vamos, es muy probable, para nada fantástico e inverosímil que en cualquier día nos vemos en el caos (yo creo que cómo bien se dice en la película ya estamos en él sin escapatoria posible) que se refleja en el film: Inmigrantes enjaulados y posteriormente torturados, continuos ataques terroristas, gente moribunda e innumerables vagabundos, todas las culturas mezcladas y perdidas… ¿Hasta dónde llegaremos?
Lo peor: Muy poco. Que es muy triste.
Pero no es nada grave ni de vital importancia.
El caso es que recomiendo a todo el mundo esta película al 100%.
Y en definitiva, una película magistral que consige lograr un completo equilibrio entre la ciencia-ficción, el thriller y el drama social. No nos olvidemos de su gran mensaje.
NOTA GLOBAL: 9
Octubre 28, 2006 at 9:16 pm
Pues un placer ver por aquí a otro cinéfilo de pro vasco, que no he logrado encontrar demasiados, la verdad!
Mayo 22, 2007 at 9:57 am
Estupenda fábula futurista con amplio calado político. Los directores mejicanos están dando buen cxine y encima con ideas que hacen qué pensar.
Un saludo desde OjO de buey:
http://elhilodepenelope.blogspot.com/2007/05/hijos-de-los-hombres.html