Pues eso, si aún queda alguien que realmente entra ya al blog decir que confirmo del todo su abandono (ya sé que no hacía falta) xD

igual algo más de interés tiene que me he mudado a http://unraticode.com/cambioderollo/author/mzorrilla/

La actualización será constante, así que ea, enjoy si aún alguien se acuerda de mí.

Odiado por muchos, ignorado por la mayoría y adorado por unos pocos, Jesús Franco es un cineasta muy peculiar dentro de la producción cinematográfica de nuestro país. El que esto escribe reconoce que hasta ahora sólo había visionado las espantosas “La tumba de los muertos vivientes” y “Killer Barbys” y va a ser que no era muy propenso a seguir indagando en una filmografía con clara propensión a aparentar ser puros bodrios sin interés. No obstante, estos días me he visto obligado (se podría decir de forma más bonita, pero la verdad es esa) a visionar cuatro películas de la primera etapa de su filmografía, y dado el fúnebre estado de este blog he decidido comentarlas brevemente.

“Gritos en la noche” nos ofrece una más que aceptable aproximación a la figura del mad doctor, en concreto, el Doctor Orloff (figura célebre en la carrera de Franco*), obsesionado con regenerar la piel de su hija y para ello utiliza a un antiguo psicópata para proveerse de jovencitas de profesión liberal y así usar su piel en los experimentos. El filme cuenta con una trabajada fotografía que realza una película en la que no faltan ocasionales pinceladas de humor (el vagabundo que pretende incriminarse a sí mismo) y cuyo interés decae en la parte dedicada a la investigación, en buena parte por el gris (y un pelin incapaz) personaje que interpreta Conrado San Martín, mucho menos interesante que el Orloff interpretado por Howard Vernon. La otra gran pega en la notable inspiración argumental (por no decir copia) en la cinta francesa “Ojos sin rostro”, lo cual resta méritos a la propuesta de Franco.

“La mano de un hombre muerto” nos relata la historia de una familia noble cuyos integrantes masculinos muestran cierta propensión a lo locura y el asesinato. No obstante, la cinta bascula entre la fina cordura de la familia Von Klaus (un tanto absurdo que la madre, en su lecho de muerte, le diga a su hijo que entre en el sótano origen del mal de sus antepasados) y la superstición de la gente del pueblo cercano acerca de la existencia de un fantasma. La parte de la investigación resulta más sobria que en “Gritos en la noche”, pero la figura del asesino está un tanto diluida y la explicación final (si es que merece ese calificativo) está lejos de ser convincente. Con todo, es una película correcta más próxima al drama que al terror en la que Franco demuestra cierta habilidad en la dirección.

En los próximos días: Miss Muerte y El caso de las dos bellezas.

(EN CONSTRUCCIÓN)

*El personaje apareció en varias cintas de Franco, amén de ser mencionado en el título de una de ellas (“El secreto del doctor Orloff”) para luego no aparecer en dicha película. A su vez, conviene destacar que el notable éxito de la cinta propició la aparición del personaje en cintas ajenas a Franco, como por ejemplo “El enigma del ataúd” de Santos Alcocer.

Hace ya unos cuantos días, Libertino nos deleitó con imágenes de varias preciosidades posesiones, si no me equivoco, de su hermano. Pues bien, aquí os traigo unas imágenes de las baldas de mi cuarto:

WordPress me corta las imágenes a un tamaño suficiente para verlas como dios manda, así que pinchad aquí y aquí para verlas a mayor tamaño.

P.D. Se nota que sigo vago para escribir ¿eh?

Actualizacioncilla:

Como volver he vuelto, pero estoy vago, aquí os dejo los cambios que ha habido:

http://smg.photobucket.com/albums/v492/freddyvoorhees/?action=view¤t=S4300156.jpg

http://smg.photobucket.com/albums/v492/freddyvoorhees/?action=view¤t=S4300155.jpg

http://smg.photobucket.com/albums/v492/freddyvoorhees/?action=view¤t=S4300154.jpg

A las buenas,
Hace un mes prometía el regreso al blog cuando se resolviera cierto asunto, es decir, básicamente saber si me mantenían una beca o no, pues bien, eso aún está en el aire, pero creo que ya va siendo hora de explicar levemente los motivos de tan larga ausencia:

1) Al día siguiente del post “Comentarios Esporádicos” mi hermana tuvo un accidente y casi muere. Aún no está recuperada del todo, pero afortunadamente ha podido salir adelante, pero al principio yo era la única persona que estaba en casa hasta bien entrada la tarde y me tocaba estar atento a que no la pasase nada. Actualizar el blog, como entenderéis, era mi última preocupación.

2) Tenía que acabar los trabajos del primer curso de doctorado en el que ando metido. Si alguien tiene interés en trabajos de unas 8-10 páginas hablando de cintas como “El Inquilino”, “La vida por delante” o “La noche del terror ciego” que lo pida, yo se lo paso, pero no creía que textos tan largos y entrando bastante en spoilers fueran adecuados.

3) Problemas de salud. Llevo un tiempo en el que o me pasa una cosa u otra y ando ya bastante harto del tema. Lo más molesto, la ansiedad.

4) Desmotivación. Llegado a un punto, no me apetecía demasiado hablar de tal o cual película y actualizar el blog diciendo “qué desmotivado estoy” no me parecía muy acertado.

5) Pérdida de agilidad. Las ganas volvieron, pero como en las etapas anteriores (alejadas del blog, básicamente me refiero a mi participación en el portal http://www.ciao.es) en las que me tomé un tiempo, luego me costaba rehabituarme y esto al final acababa en no escribiendo nada y limitándome a pasear de foro en foro.

6) El doctorado ha vuelto y este año me toca hacer un trabajo sobre la figura del psychokiller en el cine español, y de un tiempo a esta parte casi sólo veo ese tipo de películas (ayer hice una excepción con “La vida alrededor”, eso sí, necesitaba algo distinto) y por ahora la mediocridad es tan alarmante que no me apetece dedicarle un texto más largo para el blog. Cuando salga algo interesante, aunque sean pelis no localizables (me ha tocado contactar con un coleccionista para encontrar una treintena de ellas y aún me faltan varias) por las mulas y similares del señor hablaré de ellas.

7) Otros compromisos. Aún no lo he mencionado en el blog, pero me comprometí a colaborar en Cinempatia y hasta hace poco no pude empezar a cumplir con mi palabra (buscad un texto sobre “Dexter” en la sección de Tv, creo que se nota bastante mi larga inactividad). A partir de ahora iré subiendo algunos textos, básicamente centrados en teleseries, que curiosamente es lo que me apetece hablar últimamente.

Dicho lo cual, a partir de ahora el blog se irá actualizando de cuando en cuando, pero no os extrañe, si es que todavía hay gente ahí, paradas de varias semanas, aunque procuraré que no sean tan largas. Narices, sólo faltaba algún otro golpede la vida para tener que volver a abandonarlo…

Lo dicho, esta vez sí, he vuelto.

Muy buenas a todos los que permanecen en antena. Tras mucho tiempo de ausencia he decidido que ha llegado la hora del regreso. Eso sí, será poquito a poco, que aún tengo que resolver ciertas cosas, pero lo dicho, I´m back.

Viendo que me va a ser imposible hacer post medianamente currados he optado por salirme dela tangente e ir poniendo en este post cosillas sueltas que me apetezca decir.

2- Hasta ahora no he comentado nada del mundo del cómic por estos lares. Pues bien, hace unos días tuve la oportunidad de leer El Eternauta, una maravillosa mezcla de dramatismo y tensión con una invasión alienígena como eje argumental. ¡Qué gran idea lo de la nevada de la muerte! En fin, por decirlo rápida y brevemente: Se ha convertido en mi cómic favorito junto a los excepcionales V de Vendetta y Blankets.

1- Parece que al fin se va a remediar una de las ausencias más imperdonables en el mercado del dvd en España ¡Albricias!

Hoy en día el problema del acceso a la vivienda sigue siendo uno de los grandes problemas de la juventud española, porque con suerte uno puede aventurarse en una hipoteca que quizá haya terminado de pagar cuando llegue la hora de jubilarse. No obstante, hay que remontarse 50 años en la historia del cine español para encontrar la cinta que abría una inesperada “trilogía” sobre este problema, la cual tiene en “El Pisito” su exponente más célebre, pero muchos sabemos que la popularidad no conlleva que sea la mejor.

A finales de 1957 comenzó el rodaje de “El Inquilino”, nuevo trabajo de José Antonio Nieves Conde, cineasta que contaba con el beneplácito del régimen franquista, estatus que perdió tras el accidentado periplo sufrido por este filme. Para que nos entendamos, la película cuenta los desesperados intentos de Evaristo por encontrar un piso en el que alojar a su familia, pues su residencia actual va a ser demolida y malamente van a sobrevivir si, literalmente, se les cae el cielo encima. Esta propuesta se abría a ejercer una doble labor de crítica social, ya sea la especuladora actividad privada o la desidia del sector público, que aún arrastramos en la actualidad, para solucionarlo. ¿A alguien le queda la menor duda sobre cuál de las dos posturas provocó las iras de alguien?

Lo sorprendente es que la película fue aceptada sin grandes problemas por la junta censora en primera instancia y estrenada con total normalidad. ¿Por qué sorprende? No porque la carga contra la actividad gubernamental sea el eje de la crítica, sino por la evidencia de sus ataques: Rótulos en una asociación benéfica en los que puede leerse perlas como “Sólo con vivienda propia podrá el hombre cumplir su destino final” o la trampa del mismo, obligando al solicitante a rellenar una cantidad de papeles tal que no dudan en aprovechar y vender por un módico precio un folleto con instrucciones para rellenarlo. ¿El resultado? Pasar a formar parte de un kilométrico fichero y esperar a que se cumpla a rajatabla el orden de adjudicación de las (obviamente muy escasas, aunque se elude el mencionarlo de forma expresa) viviendas. A uno le queda la duda de si todo lo que van a conseguirlos integrantes de la misma será la casa proveniente de las dos pesetas que pretenden sacar a cada solicitante. Claro está, los rótulos fueron eliminados en un segundo paso por la Junta de Clasificación y Censura, aunque no la trampa de los trámites burocráticos, parece que ya entonces eran aceptados como una mera formalidad, pese a la notoria carga de exageración de dicha escena.

También una única escena sirve como perfecta ilustración del grave problema de la especulación. Evaristo visita una vivienda junto a un agente de Mundis Jauja, la cual es un cúmulo inagotable de deficiencias (puerta de la casa que hay que tirar abajo para poder acceder a la vivienda, pared que se viene abajo al darle un golpecito que venía encaminado a demostrar su fortaleza, etc.), lo cual no evita que se desarrolle de forma paralela a un continúo aumento de las condiciones económicas de adquisición de la vivienda, relacionando el precio de la vivienda con una creciente cantidad de problemas. Casi saldría más a cuenta irse a vivir debajo de un puente, si es que, como comenta el personaje protagonista, pueden permitírselo.

“El Inquilino” incide en alguna situación más en el caso anterior a través de diversas situaciones (el personaje de Madruga, supuestamente de confianza, pero que no quiere más que sacarle los cuartos al protagonista y cuando éste solicita de vuelta su dinero lo despacha mostrando un billete de mil pesetas, sabedor de que Evaristo no va a tener cambio para recuperar sus cinco “duritos” o la surrealista reunión del Consejo de Administración dueña de la vivienda en demolición de los protagonistas), pero el objetivo de la carga crítica no parece ser centrar sus ataques en ninguna situación concreta del problema de la vivienda, sino ser un mosaico de los problemas estructurales con escasas posibilidades de solución, con lo cual el filme termina adscribiéndose a una especie de mecánica sucesión de acontecimientos en la que Evaristo consigue un nuevo halo de esperanza que reconduce la relación con Marta, éste no logra concretarse en la adquisición de un piso (normalmente por la imposibilidad de conseguirlo, pero no siempre) y reaparecen los reproches de su esposa. Así hasta llegar a un desenlace (el original, no el impuesto a posteriori para el censura´s cut) consecuente con uno de los puntales de la película, pero discutible desde el punto de vista de las relaciones entre los personajes, aunque la evidencia de que éstos son meramente funcionales para mostrar los múltiples problemas de esta situación suaviza este presunto error.

El filme de Nieves Conde no es ninguna obra maestra, pues la exhaustividad de su intentona por reflejar los diversos estratos del problema deriva en cierta superficialidad pese a lo acertado de su intento, algo que principalmente afecta al interés de los personajes (el angelical comportamiento de los obreros que han de demoler la casa resta credibilidad al conjunto, al igual que la definición de los cuatro hijos de la pareja protagonista, meros bultos móviles que rara vez demuestran algún tipo de sentimiento). No obstante, aún 50 años después se mantiene vigente su mensaje para tristeza nuestra. ¿Tendrán que pasar otros 50 para que la idea de vivir debajo de un puente no resulte tan mala?

PD: El texto es un primerizo esbozo de un trabajo del doctorado, ruego me excuséis las notables deficiencias del mismo, pero era para dejar de tener el blog tan abandonadito…