En la carrera de prácticamente cualquier director hay decisiones que al menos un servidor no atisba a comprender. Sería el caso de John Carpenter y la horrenda Fantamas de Marte (que me pongan las excusas que quieran los fans del responsable de la magistral La Cosa, pero hasta esa bobada de Memorias de un hombre invisible tenía más interés)o Tim Burton y la absurda El Planeta de los Simios. La cuestión es que hay otros que no consiguen reconducir su carrera y acaban pareciéndome unos jodidos impresentables como Gus Van Sant. Su remake de Psicosis me parece uno de los mayores insultos al mundo del cine y no me sirve eso de hacer el experimento de hacer una clonación, porque la peli no aporta nada y Van Sant y su familia no iban a ser asesinados si no la dirigía. Descubriendo a Forrester o cómo hacer un semiplagio de El Indomable Will Hunting no ayudó para nada a redimirle, pero ha sido lo que le ha hecho ganar el prestigio crítico lo que me ha llevado a odiarle más que una docena de patadas seguidas en mis partes nobles.

Los avisos previos a Elephant no me bastaron para convencerme de no verla en cine y, la verdad, durante unos días aún creí que podía encerrar cierto significado oculto. Fui un completo imbécil por pensarlo, porque según pensaba en ella más me daba cuenta de la completa tomadura del pelo de Van Sant. La cosa está en que una asignatura de la carrera me hicieron verla no menos de cinco veces y la única curiosidad que despertó en mi persona era saber cómo narices sería Gerry, su anterior película, donde supuestamente extremaba hasta el infinito y más allá las propuestas de Elephant. No obstante, uno es tonto pero no un gilipollas integral, porque han tenido que pasar más de dos años antes de querer encontrar otra excusa para defenestrar a Van Sant, ya que, siendo sincero, Gerry tenía las mismas opciones de gustarme que ser castrado mientras me dan de patadas en el estómago y me cortan la lengua con unas tijeras oxidadas.

Resumir la historia de Gerry es una pérdida de tiempo total, ya que prácticamente carece de ella. Dos tontosdelcul…. digo, personas que atienden al nombre de Gerry viajan en un coche que de buenas a primeras se detiene en mitad de la carretera, por lo cual deciden adentrarse en el desierto, pero son tan lelos que se pierden y su objetivo a partir de entonces será reencontrar la carretera. ¿Cómo se puede ser tan retrasado de adentrarse en el desierto sin además tener el más mínimo objetivo?. Pero claro, Van Sant va de guay con un estilo marcadamente anticomercial y eso parece suficiente para tener que alabarle.

¿Cuáles son los rasgos que definen a esta basura infecta? Planos largos, casi eternos, en lo que los personajes parecen avanzar por mera inercia sin dirigirse la palabra el uno al otro. Que conste que un servidor es defensor de no hablar demasiado si sólo vas a decir tonterías, pero vamos, si me pierdo en mitad de un paraje desértico creo que en idear un buen plan para encontrar gente sí malgastaría algunas palabras útiles. Y es que diálogos sí que hay, pero son tan jodidamente anodinos que convierten una carrera de fórmula 1 sin adelantamientos ni accidentes de ningún tipo en la cima insuperable del entretenimiento.

Ojo, Van Sant también se preocupa en intentar añadir cierta belleza visual a la película con más planos de desmesurada duración en los que apenas vemos el paisaje o grandes planos generales con los 2 personajes como bultos que se mueven. No obstante, hay dos detalles esenciales dentro de la película que son los que me resultan más cabreantes. Los planos de las nubes a los que aún se les podía buscar alguna excusa en Elephant aquí parecen obedecer a meras decisiones basadas en el “porque queda bonito” que cualquier otra cosa. Además, el uso de la banda sonora con la aparente intención de dotar de cierto lirismo a la cinta (algo que era lo único de cierto interés en Elephant, ya que no por nada me basé en ello, aunque ahí los fines eran más variados, como propuesta de trabajo). Cierto que al menos así uno no cede al sueño de forma inexorable, pero no aporta nada más que otro toque de molesta pretenciosidad a la propuesta.

Sobre las actuaciones de Matt Damon y Casey Affleck no hay nada que decir. Están por ahí, caminan, caminan…. siguen caminando, caminan un poquito más y no se olvidan de que caminar es muy importante. Por el medio hay tiempo para el bochornoso espectáculo de casi diez minutos de duración en el que uno de ellos está en el alto de una roca y no se decide a saltar por miedo a lesionarse. Si has sido tan tonto de perderte en medio de ninguna parte no me vengas con ese pedazo de chorrada.

¿A dónde van?, ¿Por qué narices se meten en medio del desierto? ¿Pretende van Sant que nos interese lo más mínimo lo que nos muestra (ya que contarnos algo como que no)? ¿Es Van Sant un farsante que le ha metido un golazo a mucha gente? ¿Qué leches de interés esperan los defensores de Gerry que encontremos en unos palurdos que andan y andan y andan y no dicen y hacen más que memeces? Lo diferente a lo habitual no sólo no tiene que ser mejor, sino que puede ser un insulto a la inteligencia y eso es lo que podréis encontrar con Gerry. Bueno, y un presunto mensaje más profundo que yo directamente creo inexistente.

Vaya pedazo de basura más grande.

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