Cuando un director vuelve a demostrar todo su potencial tras alguna caída en el interés de su obra resulta particularmente frustrante que reincida en sus errores cuando ha recuperado el crédito de sus seguidores. Cierto que siempre serán mejores ciertos resplandores de genialidad a que el director se convierte en un mediocre absoluto, pero no por ello hay que conformarse, vaya, que quejarse es gratis.

Lo que sucede es que uno podía esperar mucho de Woody Allen tras la excelente Match Point, pero, quizá por falta de ideas o por el esclavismo autoimpuesto de hacer una película al año, lo que ha sucedido con Scoop es que ha preferido reutilizar fórmulas de uso previo tan evidente que a lo mejor el propio Allen no quería ofrecernos más que una chorrada con gracia, porque así es como puede calificarse a Scoop, una especie de revisión de la muy superior Misterioso Asesinato en Manhattan con un cuidado muy escaso de los detalles que convirtieron a aquella en una de las obras más estimables del neoyorquino.

Uno de los más graves errores de Scoop es la ineficiencia para definir de forma convincente los personajes interpretados por Ian McShane (sublime en Deadwood) y, sobre todo, Hugh Jackman (mucho mejor en la también fallida The Fountain). El primero se convierte en el fantasma de un periodista que utiliza todas sus argucias para intentar engañar por unos minutos a la muerte y transmitir su historia, con el problema de que su aire de implacable reportero está muy desdibujado y sus apariciones llegan a resultar algo gratuitas y forzadas según avanza el metraje. El caso de Jackman es más fragrante, ya que convertido en el sospechoso de los crímenes y siendo una alta figura de la sociedad parece el más idóneo para la primicia (que es como se traduce Scoop en la película) del siglo que cae en manos de Scarlett Johansson. Aparte de vendérnoslo como encantador poco más hace Allen para perfilar el personaje, por lo que Jackman poco puede hacer para darle más interés, en especial en determinada fase del metraje.

Junto al detalle de los personajes, Scoop falla en el guión, siendo esto particularmente grave al ser ese el supuesto punto fuerte de Allen. Sería ridículo negar que el nuevo trabajo de Allen cuenta con un buen puñado de gags (atención al del restaurante para cenar XD) bastante graciosos, pero junto a ellos aparece un libreto bastante ramplón en el que los acontecimientos avanzan de forma bacheada, por lo que el ritmo del filme no es precisamente brillante. Los chistes enmascaran de forma más o menos lograda ese detalle, pero es el componente de suspense de la historia lo que resulta totalmente insalvable. La trama de los asesinatos está lejos de enganchar al espectador y posee una resolución (aunque otra parte del desenlace del filme lo salva) tan previsible como decepcionante.

Más destacables resultan las interpretaciones de Allen y Johansson, las cuales brillan por encima de la media de la película. El primero da vida a un excéntrico mago que se ve obligado a ayudar a la segunda en su investigación. Raro y gracioso en similar proporción, no se aleja demasiado de los patrones del resto de personajes que ha interpretado Allen en sus propios filmes, pero su inclusión está lejos de ser tan forzada como la de Todo lo demás (la última en la que participó en su faceta de actor) y sus gracias funcionan. Ciertas dudas me provocaba la faceta cómica de Scarlett Johansson, porque hasta la fecha la única comedia (por llamarla de alguna manera) en la que la había visto era en un insulto cinematográfico de nombre Mi hermano el cerdito (el completismo me pierde) y va a ser que no acabé muy satisfecho con el resultado. En Scoop refleja con una acertada comicidad la incertidumbre, debilidad y falta de experiencia del personaje y funciona bastante bien como eje de la función.

El bagaje que nos queda al final es una película divertidilla que nunca debería ser señalada como una obra inspirada de Allen, pero que para pasar el rato con las expectativas adecuadas (a quien se le ocurra esperar un peliculón se va a llevar el chasco del siglo) resulta más que digna. En fin, Allen ya supo hacerlo mejor y también recuperarse de una bajada de interés de su obra, esperemos pueda lograrlo de nuevo.

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