Bueno, creo que ya sabréis que estos días he estado bastante ocupadete, por lo cual tampoco he podido ingeniarmelas para escribir nada nuevo, pero el otro día regresó a mi cabeza este maravilloso cd del grupo asturiano Avalanch y como ya escribí algo en su momento con lo que quedé medianamente satisfecho, pues ea, que no quiero que esto se me muera:

En la carrera de prácticamente toda banda musical hay al menos un momento en el que se plantea la disolución del grupo, el abandono de alguno de sus componentes o la sustitución de alguno de ellos por haber llegado un momento en que las inquietudes de todos los integrantes de la banda no coinciden. Esta situación llegó para Avalanch tras la publicación de “El ángel caído”, último disco del grupo con Víctor García como cantante. A partir de ahí, varios integrantes de Avalanch dejaron el grupo, siendo particularmente importante la baja de García por lo tremendamente identificable de su voz, el cual pasó a ser la voz de Warcry y llegó la hora de encontrar un nuevo cantante para Avalanch. Sin duda las opciones serían optar por una continuidad vocal, algo para mi gusto desacertado, porque, si las comparaciones son inevitables en estos casos, haciendo eso dar pie a comentarios comparativos que harían un flaco favor al grupo.

Finalmente se optó por elegir como cantante a Ramón Lage, procedente de la formación Paco Jones (tiene delito el nombre), donde para mi gusto su voz no pegaba para nada con las canciones que he podido escuchar (para sufrir en propia carne la experiencia recomiendo oír su “Hijo de Puta”). No obstante, fue pasando el tiempo y Avalanch seguía sin sacar un disco nuevo que permitiese juzgar el resultado del cambio. Mientras tanto, Warcry sí que sacó algún disco, bien recibido, pero de los que me abstendré de comentar nada por haber oído canciones sueltas de todos los trabajos de la banda, pero no ningún trabajo en su totalidad. Finalmente, llegó el nuevo trabajo, y ya antes de escucha contaba con la gran ventaja del excelente trabajo de Luis Royo para ilustrar la portada del cd, sin duda una imagen maravillosa y que cuadra con el contenido del cd (lo realmente importante), que es lo que paso a comentar ahora:

1- LUCERO

Para empezar tenemos la que posiblemente sea la canción más comercial (ojo, no atribuyáis ya de entrada una connotación negativa a la palabra) de “Los poetas han muerto”. Es cierto que quizá me estoy dejando llevar por el hecho de que fue esta canción la que tocaron cuando acudieron a “Música Sí” y que incluso se hizo videoclip de la misma. No obstante, la accesible parte instrumental de la canción unida al tono de lamento amoroso de la letra pueden hacerla más del gusto del público general. Eso sí, la parte instrumental está tan trabajada como será tónica habitual en el resto del cd.

En un principio, asocié la letra de la canción a un amor (quizá obsesión) imposible que sentía alguien hacia una persona con la que no tenía relación alguna. Lo que llamaríamos un amor a primera vista. La verdad es que hay que añadir un importante matiz a la ecuación, y es que el enamorado es ciego, por lo que nunca ha visto a su amada. Se ha limitado a dibujarla mentalmente por el olor a jazmín que desprende su cuerpo. En sueños la dibuja una cara, pero eso no es lo importante, sino que se ve incapaz de comunicarse con ella, por lo que vive prisionero de un amor totalmente imposible.

“Jamás se fijara en mí, jamás sabrá que existí, jamás oirá este lamento que llevo tan dentro de mí”

2- CIEN VECES

Si algo creo que domina las letras de Avalanch es el pesimismo. A veces, las letras en sí misma no terminan de serlo, pero el resultado de la canción. Otras veces, deprimente y dolorosa son adjetivos que se ajustan a la perfección a determinadas canciones (lo cual no es óbice para que normalmente sean brillantes). Pues bien, Cien Veces es una canción que posee una fuerza (la parte instrumental quizá peque de repetitiva en algún momento, pero tan sólo la de “El ángel caído” me parece que puede llegar a superarla en este aspecto) y una carga positiva sin igual, o al menos a mí así me lo parece, y es por ello por lo que actualmente es mi canción favorita de este disco (claro que canción favorita de este cd he tenido ya unas cinco. Todo depende del momento y del estado anímico).

A lo largo de nuestras vidas hay quien puede tener un objetivo vital clarísimo, pero la dura realidad se encarga de recordar a diario lo difícil que puede ser conseguirlo. Ya no es que encuentres trabas que echen por tierra tus esperanzas, sino que también puede ser que la gente te deje de lado por mantener tu empecinamiento en lograrlo, porque sin sueños que cumplir la vida parece hueca y la motivación por hacer cualquier cosa, incluso la más ínfima, desaparece con una facilidad asombrosa. Además, uno llega a ser consciente de la (posible) soledad y de los fracasos, pero eso no te frena en continuar adelante a pesar de lo duro que se hace seguir en ello. Si te ponen un obstáculo lo sorteas, si te tiran al suelo te levantas, pero tú sigues intentándolo hasta que lo logres. Es cierto que puede ser que no lo consigas, pero ésta no es una canción para pensar en eso.

“Cien veces caído, cien veces me levanté. No dudo en continuar sin mirar atrás.”

3- NIÑO

Es ésta una canción que parece muy trabajada en la parte instrumental. Los diferentes apartados instrumentales fluctúan (en ciertos momentos hasta parece música más propia de una nana) según el momento de la canción, no dudando en recurrir en un determinado momento al llanto de un bebé. No obstante, lo particularmente interesante de la canción es la combinación de la voz cantando de Ramón Lage con otra más profunda que viene a dar la información de la realidad de lo que le espera al Niño de la canción. Infunde respeto y autoridad la voz elegida en combinación con la faceta instrumental. Brillante, pero un poco menos que otras canciones de este cd.

Todos hemos necesitado a alguien que nos guíe en varios momentos de nuestra vida, pero fue siendo niños cuando más lo necesitábamos. Se nos decía (y aún hoy, ya adultos, se nos dice en determinadas situaciones) que con el tiempo la alegría llegaría, que todo saldría bien. No importa si hoy estás llorando, se da por hecho que eres (o debes ser) feliz, y de no ser así ya llegará. Las soluciones reales no parecen existir y la protección es inexistente para ciertas cosas, pero aún así has de elegir. Posiblemente falles en tu elección, pero así es la vida, una sucesión de elecciones donde los ocasionales aciertos han de compensar los múltiples fallos, y si no es así, se siente, pero esto es vivir.

“Dan por hecho que serás feliz, que las hadas adornan tu vida. No les importa si no fuera así, pues ya crecerás y si no da igual.”

4- JAMÁS

No me voy a extender demasiado en esta canción, porque a pesar de estar bien es una de las menos interesantes de “Los poetas han muerto”. Según Alberto Rionda es una crítica al mundo de la prensa, más concretamente al papel que juega dentro de nuestras vidas. Muchos sueños se rompen por su culpa (una mala crítica), pero su fuerza es inexistente si logras escapar a su juego. La canción viene a decir que ya nada puede hacer la prensa para cambiar las metas de la banda (no estoy muy seguro de que quieran decir esto, pero a mí me lo parece), pues ya sabe de qué van y ya no puede herirles. En el apartado instrumental no se me ocurre nada particularmente destacable. No es, ni mucho menos, mala, pero dentro de un disco de la categoría de “Los poetas han muerto” no está a la altura.

“Perdiste ya tu oportunidad, hoy tu suerte cambiará. Tus mentiras ya no me dañan.”

5- ALBORADA

La carga instrumental puede llegar a ser excesiva en algunos momentos del disco y esta canción es el contrapunto de este rasgo definitorio del disco. Alborada es una canción que parece directamente “arrancada” de los sentimientos de Alberto Rionda, letrista del grupo. Posee una melodía bastante simple en la que la parte instrumental apenas excede en algún momento la función de acompañamiento de la voz de Ramón Lage para realizar un efectivo papel envolvente conforme a lo que la canción quiere expresar. Hay un detalle relevante sobre la canción y es que parece que estuvo a punto de incluirse la maqueta de la misma en el cd (al final no está incluida, pero se puede conseguir gracias a este gran invento que es Internet), y la verdad es que considero que hubiese sido una decisión acertadísima. Es cierto que con la pérdida de importancia de la parte instrumental en la versión incluida se consigue que la letra parezca todo lo desgarradora que es, pero en la maqueta el sonido del teclado crea una perfecta (sí, completamente perfecta) atmósfera envolvente, produciéndome a mí una especie de sensación de ensoñación/evocación que casa a la perfección con la letra. Elegir entre las dos versiones es casi imposible, pero lo que sí hay que hacer es escuchar ambas. Eso sí, esta canción hay que escucharla sin el menor ruido ambiental para poder captar del todo los sentimientos que expresa.

El amor no tiene porque acabar cuando se rompe la relación en pareja. Además, tragarse uno mismo un sentimiento ya no recíproco, pero que sí existe te puede destrozar interiormente. Pero también es cierto que quizá ni siquiera fue una relación, sino que alguien consiguió compartir por unos momentos todo lo que sentía por otra persona que parecía que nunca correspondería, pero fue algo efímero. Entonces, el dolor por no estar nunca con tu ser amado se transmuta en uno mucho más intenso por haber estado, pero sólo una vez (“rompí una vez tu armazón de hielo…”) y querer más. Ese encuentro liberó la débil barrera que ponías a tus sentimientos hacia la otra persona y ya no puedes controlarlos. Lo único para lo que (al menos durante un tiempo) eres capaz es para suspirar porque vuelva a suceder y que esta vez sea para siempre.

“Quiero ascender al cielo de tus besos, al reino de tu amor.”

6- EL VIEJO TORREÓN

Hasta que mi actual situación anímica me llevó a buscar refugio en Cien Veces, ésta era mi canción preferida de este trabajo de Avalanch. La parte instrumental es cierto que no termina de cuadrar en todo momento con lo que me transmite la letra de la canción, pero eso es un pequeño fallo perdonable.

Vives apresado, ya sea en un torreón real o figurado. Buscas lejos de ti, en el horizonte, lo que no ves en tu interior, es decir, una armonía, paz y felicidad sin igual. Lamentablemente, si al final intentas acercarte a ello, eso permanece a la misma distancia. Inalcanzable, quizá porque no es más que una creación de tu cabeza. Puede ser por un amor perdido, por un deseo frustrado. Da igual, las respuestas que buscas no las vas a encontrar por no hacérselas a la persona adecuada, y esa persona eres tú. Minusvalórate cuanto quieres, despréciate si lo deseas, pero no busques soluciones inexistentes y aunque acabes de autocastigarte piensa en lo que tienes que hacer. El resto (si es que aún hay alguien a tu alrededor) podrá aconsejarte, pero todo depende de ti.

“Hoy de nuevo me he de enfrentar a este ser que se apaga.”

7- DEL CIELO A LA TIERRA

La excesiva recarga instrumental que se podría achacar como fallo a este cd (para mí es una ventaja, pero soy consciente de que hay para quien puede ser todo lo contrario) encuentra su ejemplo más ilustrativo con esta canción. El peso específico de esta faceta de la canción casi ahoga la fuerza de la letra en determinados momentos. No obstante, es cierto que escuchada la canción queda la sensación que la contraposición entre la evidente amargura de la letra y el (aparente) descontrol instrumental en ciertos momentos forma un cóctel casi perfecto.

Estás en tierra de nadie. La felicidad de antaño se ha esfumado y lo único que hace es recordarte la poco positiva situación en la que te encuentras, y además es culpa tuya por no haber sabido apreciarla en su momento. Tú lo perdiste todo, pero sabes que tienes que continuar adelante, aunque no tienes nada que quieras hacer ni un sitio al que ir. Quizá hubiese sido mejor no conocer nunca la alegría para que ahora la tristeza no ahogase todo tu ser, pero eso no son más que excusas. No existe bueno sin malo, ni desamor sin amor, pero culpar a eso no es más que una reacción de impotencia. Sabes que seguramente nunca vuelvas a tener lo que tuviste y que quizás pierdas la vida en el empeño sin que luego nadie pueda recordarte, pero es lo que tienes que hacer.

“Esa frágil felicidad se fue y no volverá a por lo que queda de mí”

8- LOS POETAS HAN MUERTO

Una fácilmente identificable melodía acompaña a la canción que da título a este cd. Si hay un fallo que conviene achacarle a la canción es en el apartado instrumental, ya que por muy trabajado que esté resulta un tanto reiterativo a lo largo de toda la canción. Con esto quiero decir que el problema de la faceta instrumental es que resulta casi maravillosa durante un breve intervalo de tiempo, pero si lo que quieres es escuchar la canción íntegra se hace un tanto pesado. Considero que una mayor variación rítmica le hubiese venido de fábula a la canción, pues la letra de la canción si que resulta bastante lograda.

El arte ha muerto o permanece tan oculto que es casi imposible dar con ello. La poesía resulta un vivo ejemplo de esta afirmación. No cabe duda de que se sigue creando y se seguirá haciendo, otra cosa es la repercusión que pueda llegar a tener si es que para empezar tiene algún tipo de repercusión. A la sociedad parece no importarle eso y contra esta situación si no rebelarse sí hay que expresar al menos un lamento de disgusto. El arte es ya una ilusión, casi una quimera, al menos el arte que nos llega (si es que es merecedor de ese nombre). El realmente sentido se va difuminando y nadie lo conoce. No permitamos que las cosas sigan así.

“Los poetas han muerto y en su tumba hay una inscripción, un poema de amor que nadie leyó.”

9- MADRE TIERRA

Siempre he tenido un problema con las canciones con una carga claramente de concienciación social. No digo que los problemas ecológicos no sean ni mucho menos importantes, porque el ser humano va camino de destruir a la madre naturaleza, acabando así consigo mismo. No obstante, lo relacionado con esta temática prácticamente nunca me dice nada de especial relevancia. En este caso, la faceta instrumental brilla bastante, aunque en el fondo resulte un tanto simple (ojo, he usado el verbo resultar, no el ser). Con la letra, se quiere concienciar sobre la necesidad de devolver a la madre tierra lo que ella nos ha ido ofreciendo. Hacer lo que uno quiere es cierto que egoístamente parece fenomenal, pero normalmente trae algún tipo de consecuencia, y lo que debemos hacer es que dicha consecuencia no se produzca, amén de subsanar todo lo que ya hemos causado.

“Madre Tierra ven, hoy me toca a mí hacerte feliz.”

10- ECOS DE VIDA

Para cerrar este trabajo tenemos una canción que instrumentalmente puede parecer continuista de la línea de Alborada. No obstante, las diferencias son palpables ya desde un principio. En la quinta canción se empezaba directamente con la voz de Ramón (algo no muy habitual en Avalanch, pues ahora sólo me viene a la mente el caso de Delirios de Grandeza en “Las ruinas del Edén), pero aquí hay unos cuantos segundos exclusivamente instrumentales, muy calmados, cuya línea mantiene casi toda la canción, como queriendo ser una especie de subrayador de la letra. La situación cambia en ciertos momentos en los que la parte instrumental parece querer ser una representación de la rabia contenida que cualquiera puede deducir de la canción. A modo personal, señalar que no es de mis canciones favoritas de “Los poetas han muerto” (ese honor pertenece a las excelsas Cien Veces, El viejo torreón, Alborada, Del cielo a la tierra y Lucero), pero sí que es una muy buena canción.

La vida se nos ha ido yendo progresivamente por ese traidor que es el tiempo. Ha llegado el momento en que nuestra función como parte activa de la sociedad ha desaparecido. Ya parece que no servimos para nada e intentar transmitir nuestra “sabiduría” al resto es una tarea vana por el desinterés de nuestros allegados. Ellos se lo pierden, pues aún tenemos mucho que ofrecer, quizá no en forma física, pero sí de un conocimiento de valor incalculable.

“Me quiero sentar a su vera otra vez, oír sus historias y de nuevo saber cómo estás.”

Cabe añadir sobre el disco que recientemente (en concreto en el pasado mes de febrero) el grupo sacó a la venta una versión en inglés del mismo con la idea de alcanzar el éxito en otros países. El cd se tituló Mother Earth (mismo título del segundo y muy recomendable CD de los hoy mucho más populares Within Temptation) y la verdad es que comprendo su razón de ser, pero a mí me resulta un tanto innecesario. Conviene puntualizar que el cd no sólo incluye la versión en inglés de los diez temas de “Los poetas han muerto”, puesto que se incluye como bonus track una notable versión del tema “Where the streets have no name” de U2. No obstante, lo recomendable es escuchar la versión primigenia en castellano, pues es como fueron originalmente concebidas las canciones

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