Superado ya el primer tercio de competición en la Liga ACB me ha apetecido hacer un repaso a una competición en la que dos equipos destacan muy por encima del resto. El memorable comienzo del Real Madrid con 12 victorias en 12 partidos responde al mayor conjuntamiento del equipo al que tan sólo le falta un pívot de corte anotador para que sus virtudes tengan una traducción simultánea en la competición europea, pues es ahí donde los dirigidos por Joan Plaza han dado ciertos síntomas de debilidad con 3 derrotas en las 6 jornadas disputadas. No obstante, la opción relajamiento (no he podido ver ninguno de sus partidos en la ULEB) también resulta plausible, porque en la primera fase importa menos el número de partidos ganados que el mero hecho de clasificarse. Apenas una victoria por detrás, se encuentra el Tau, derrochando talento por los cuatro costados, pero con un problema indiscutible: Cierta relajación cuando se cree superior al rival. Esto le costó un severo correctivo (al final se quedó en 9 puntos, pero debieron ser bastantes más) en su paso por la pista del Caja San Fernando. Por lo demás, la táctica suele basarse en arrollar al rival en determinadas fases del encuentro a base de talento (que de eso sobra en la plantilla de este año) y manejar la renta a posteriori. Ahora que el extraordinario Planinic se ha lesionado habrá que ver si su ausencia durante 3 semanas (y menos mal, porque al principio iban para 3 meses) se nota tanto como la de Luis Scola, que se perdió los primeros partidos de Liga con un bagaje de todo victorias para el equipo. Esperemos que al menos su baja (unida a la de House y Vidal deja muy tocado el juego exterior) no suponga una derrota doméstica en la Euroliga, ya que se lleva más de temporada y media sin morder el polvo en casa.

A 2 victorias de los de Vitoria encontramos al Akasvayu Girona, que parecía iba a dar el pelotazo el año pasado con múltiples fichajes millonarios para acabar pasando con más pena que gloria, pero este año han aprendido de los errores. A base de fichajes mejor escogidos y depositando su confianza en un entrenador de primera línea han conseguido lo que parecía increíble: Superar con mucho al Barcelona jugando con múltiples jugadores desechados por los de Ivanovic para esta temporada: Marc Gasol, Fucka, Thornton… Buen juego y más conjuntados, pero dudo mucho que ganen título alguno este año. ¿Quizá jugar Euroliga? Dos victorias por detrás encontramos al Joventut y al Caja San Fernando. También buen juego, también conjuntados, aunque al Joventut le han fallado un poco las lesiones y el no tener dinero para fichar jugadores más determinantes tras la temporada pasada (aunque la revelación de Ricky Rubio sea mejor que cualquiera de los fichajes). Los de Sevilla parece que al fin dejan los años de pasar sin pena ni gloria al haber acertado con los fichajes y practican un buen baloncesto, pero no veo descabellado que incluso queden fuera de los playoffs, porque están muy cerca rivales que en principio deben estar por delante de ellos.

Y tras ellos hay un guirigay de la leche con 10 equipos con 6 o 5 victorias. El primero aparece un Unicaja que ha notado la de Dios la marcha de Garbajosa a la NBA, algo normal por otra parte, pero la cabezonería de Scariolo en usar a Jiménez de cuatro y el escaso acierto en el triple están matando al equipo. Con todo, el Unicaja de Scariolo siempre suele empezar mal, pero este año las vibraciones son mucho peores que los dos anteriores. Un Fuenlabrada siempre peleón (no he podido ver nada suyo, así que mejor no comentar) forma parte del pelotón de las 6 victorias junto al Estudiantes y al Pamesa. El Estudiantes… pues mira, mucho hacen con sobrellevar la marcha de Carlos Jiménez y Sergio Rodríguez, la verdad es que esperaba que tuvieran un año mucho peor, pero ahí están, peleando siempre por el playoff (aunque la oportunidad de oro de ganar la ACB que tuvieron hace 3 años difícilmente volverá a repetirse). Por su parte, los de Valencia se la prometían muy felices con la llegada de Milojevic, pero en los últimos partidos han aprendido a ganar partidos con escasa aportación del yugoslavo. Eso sí, su constante intento de convertirse en un grande la ACB está abocado otro más al fracaso y es una pena, porque siempre forman equipos prometedores, pero parece que no encuentran un entrenador que meta en cintura a los jugadores.

Con apenas 5 victorias encontramos a un deprimido Barcelona, con un baloncesto tristón, sin garra y que funciona sólo por los chispazos ocasionales de Lakovic o Navarro. Otro año más la han pifiado en los fichajes (¿A quién se le ocurre fichar al chupón de Ukic? Aunque menudo favor le hizo a “mi” Tau…) y el equipo… bueno, directamente no hay equipo. Tuvo una breve ráfaga de buen juego, pero pronto se apagó y han vuelto a la mediocre realidad. Al menos en la Euroliga van bien, aunque cada vez peor. De Murcia, Granada, Gran Canaria y Etosa no puedo comentar nada, salvo que esperaba más de los isleños, sobre todo tras conseguir retener a Savané y fichar a Kornel David. El Bilbao Basket es el otro equipo con 5 victorias y me sigue asombrando la capacidad de Vidorreta de sacar a flote equipo taaaaaaan limitados (y que bien les ha venido el regreso de Azofra a las canchas de baloncesto cuando ya parecía definitivamente jubilado). Una victoria por debajo agrada el buen papel del Bruesa, que incluso ha ganado en el Palau. Eso sí, le está costando mucho ganar en casa y como no lo remedie le puede costar muy caro a final de año.

Por abajo no encuentro grandes sorpresas entre los 2 equipos que ocupan las posiciones de descenso con apenas 2 victorias. Al Menorca apenas lo conozco de oídas y por la plantilla que tiene, pero desde un principio resultaba obvio que iba a estar luchando por evitar el descenso, mientras que el Valladolid (se me hace raro referirme al equipo como Grupo Capitol tras tantos años con lo de Forum) bastante tuvo con evitar el desahucio de la liga por falta de liquidez económica tras los problemas ya sabidos por todos que tuvo su patrocinador. Finalmente se mantuvo en la ACB, pero a costa de una plantilla muy poco prometedor, al que encima le falta su joven perla San Emeterio, fichado este año por el Akasvayu, donde empieza a confirmar de forma definitiva el talento que se le presuponía. La presunta llegada de nuevos fichajes debe ser definitiva para darles un empujón hacia la lucha por la salvación o terminar de hundirles en la miseria.

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